Fue aquí donde el bultaco Sherpa de Bruno hizo una cabriola y cayó rompiendo el manillar. Remiendos a la antigua usanza, con media rama de tronco de pino, y un puñado de cintillos de colores. Al final continuó de aquella manera. El mediodía estaba listo y lo mejor es buscar un rincón donde refrescar con unas cervezas la alegre y clásica mañana.
VESPASIÓN DE HIERRO
-
El lejano escenario de la última isla canaria nos llevó en vespas y
volandas entre arenas volcánicas, pinares centenarios y una esencia
dormida, casi ...
Hace 5 semanas

No hay comentarios:
Publicar un comentario